Akano 09 - Eternal Flame VIII
by ~CentolomanEternal Flame VIII (New kid in town)
Mis tatuajes sembraron pronto la confusión entre aquellos hombres. Inmediatamente se pusieron a discutir entre ellos acerca de mi identidad, con visibles dudas. El consejero Merth, el que me había acusado del asesinato de su nieta, se levantó de su sitial acompañado de otro, un tal Heimdolf, según pude entender, y examinaron más de cerca las marcas por si eran artificiales.
Heimdolf llamó entonces a alguien situado al otro lado de la sala, junto a unas cortinas. Un joven de corta edad, poco mayor que Kyo por lo que parecía, se acercó a él, que le susurró algo al oído. Con visible consternación salió de la sala por detrás del cortinaje y se demoró un tanto en volver.
Siento lo de su nieta le dije a Merth. Si puedo
Cállate murmuró cortante. Aún está por demostrar que no lo has hecho.
Me quedé en silencio, visto que no podía entablar conversación alguna con aquel hombre y que, posiblemente, interceptaría cualquier intento de hacerlo con alguno de sus compañeros con frases como aquellas. Al cabo de unos minutos apareció de nuevo el muchacho con una especie de daga en la mano.
Túmbate en el suelo ordenó Heimdolf.
Lo miré confuso a la par que desconfiado al ver lo que me pedía. Parecía como si quisieran poner en práctica alguna clase de rito y la daga que empuñaba el anciano no me daba ninguna clase de seguridad acerca de lo que pudiera ocurrirte.
No vamos a sacrificarte me tranquilizó.
Sin dejar de mirarlo le obedecí y me tumbé boca arriba. Con un gesto de su dedo me dijo que era boca abajo como tenía que estar y me di la vuelta. Entonces depositó aquella especie de cuchillo ritual sobre el centro de mi columna vertebral, con la hoja apuntando hacia mis pies. Noté entonces un pequeño escozor por la espalda, formando una serie de dibujos que, con las marcas, supuse que coincidían con las marcas del tatuaje. Nunca antes había sido tan consciente de ellas como entonces.
¿De dónde vienes? preguntó admirado otro de los ancianos mientras retiraba la daga.
Ya me levanté. Ya os lo he dicho Vengo del Sereitei.
Sus miradas neutras y escépticas me demostraron que realmente no habían prestado mucha atención a mi explicación, así que tendría que repetirla toda desde el principio. Suspiré profundamente y comencé de nuevo a relatar el cómo había llegado hasta allí, abundando en más detalles que en la ocasión anterior para tratar de despejar todas las dudas que pudieran surgirles antes de que las preguntaran.
¿Y por qué llevas la marca de los hijos del trueno?
¿Las marcas de quién?
De los hijos del trueno repitió. Esas marcas que llevas a tu espalda. Las marcas de una de las familias de nuestro pueblo.
Como he dicho, mi nombre es Akano Rido comencé, intentando dejarles ver que mi nombre era parte importante de aquella explicación.
Lo dices como si ese nombre tuviera algún significado para nosotros observó el Consejero Kartumph, que era el que ocupaba el gran sitial central. Y la verdad es que no es así.
Soy el nieto de Akano Kumaru, uno de los Trece Capitanes Legendarios del Gotei Trece apostillé.
La reacción era la misma. Para ellos, estaba hablando de alguien totalmente desconocido. Llegué así a la conclusión de que, paralelamente a la nueva vida que iba a vivir a partir de entonces, mi abuelo había decidido adoptar una nueva identidad.
¿Hiruma Kunishi? murmuré, probando suerte. El resultado siguió idéntico. Creo que mi abuelo era miembro de vuestro pueblo aseveré. Hace unos me detuve a calcular mentalmente, aunque era una fecha de sobra conocida tres mil años fue nombrado Capitán de la Novena División, a la que yo ahora pertenezco
Continúa, por favor sugirió amablemente Kartumph, que parecía haber cobrado un inusitado interés.
En el viejo régimen, los Capitanes solían alcanzar el puesto pasados unos 100 o 200 años como shinigamis divagué en voz alta. Puede que más o menos, pero debió haberse marchado de aquí hace unos tres mil quinientos años... Por dar una cifra redonda.
Tres mil quinientos años susurró meditabundo Heimdolf, que debía ser algo así como el sacerdote del clan. ¿Podría ser que ?
Un gesto del anciano principal le hizo guardarse la pregunta para sí. Aún no había llegado el momento de compartir conmigo sus sospechas y lo que pudiera haber pasado con mi abuelo. Se lo callaban para sí, probablemente hasta que pudieran asegurarse de lo que me fueran a contar.
¿Era joven tu abuelo?
Algún día debió serlo bromeé.
Me refiero a
No sé le interrumpí dándole a entender que le había entendido perfectamente. Yo lo conocí ya anciano.
Conducidle a la choza del molino ordenó Merth, tras recibir una indicación de Kartumph.
¿A la choza del molino? preguntó desconcertado uno de los guardias.
Sí confirmó el anciano de mayor rango. A la choza del molino.
De De acuerdo.
Entonces, aún desconcertado por la orden que acababa de recibir, me dio un golpe en la espalda indicándome que debía moverme hacia la puerta. Obedecí al instante, pero la voz de Kartumph me hizo detenerme.
Es nuestro invitado señaló. No nuestro prisionero.
S Sí, Señor.
Esta vez fue un gesto amable con la mano el que me invitó a proseguir mi camino. Crucé la puerta mientras escuchaba a Merth quejarse de mi nueva consideración y me encontré de nuevo en la plaza central de aquel poblado, donde los niños habían abandonado su juego para mirarme con una inquietante a la par que inquietada curiosidad. Era la novedad en un pueblo en el que no parecían estar acostumbrados a ver forasteros.
Ante las miradas de todo el pueblo me condujeron a una pequeña cabaña situada en el extremo norte de la ciudad, junto al río. Parte de la casa estaba construida sobre unos gruesos troncos de madera que sobresalían por encima del cauce del río. Por lo que había escuchado en aquella comparecencia ante los ancianos debía tratarse de un molino.
Grabado sobre la puerta, el símbolo del rayo, un símbolo que conocía bastante bien. Casi de forma instintiva, desenvainé a Balmung para comparar el indicador pintado sobre la puerta con emblema que ornaba la hoja de mi espada. Fue un gesto bastante imprudente, pues los guardias creyeron que iba a atacarles y reaccionaron apuntando hacia mí con sus rudimentarias armas y colocándose a la defensiva.
Tranquilos murmuré, a la vez que alzaba mi mano derecha para expresar que no era mi intención atacarles. Sólo
Coloqué la espada junto a la puerta y comparé los dos dibujos. El que estaba grabado en mi espada parecía mucho más moderno, más estilizado, sin embargo, era claro que eran exactamente lo mismo. Con aquella especie de confirmación, cada vez tenía más fe en haber encontrado de forma tan fortuita el lugar en el que se hallaban mis raíces más profundas.
¿Por qué me habéis traído precisamente aquí si ? pregunté, tratando de indagar en los motivos que les habían llevado al que parecía el antiguo hogar de algún antepasado mío si antes no habían querido hablarme de mi abuelo.
No es a mí a quien debes preguntar, forastero me interrumpió el guardia.
Rido le corregí con una sonrisa. Ese es mi nombre.
El que sea replicó, cortante, antes de marchar. Entra.
Los guardias se colocaron uno a cada lado de la puerta, custodiándola mientras me miraban fija e inquisitorialmente, con las lanzas que portaban apoyadas en el suelo, pero prestas a responder a cualquier necesidad.
¿No habíamos quedado en que ya no era un prisionero? les miré, manteniendo en mi gesto una sonrisa un tanto irónica.
Entra insistió.
No tenía ganas de discutir con aquellos hombres que, por otra parte, parecían tener alguna especie de infundada animadversión hacia mí. Empujé la puerta y entré en la cabaña, descubriendo una sencilla estancia en la que apenas había una mesa con unas cuantas sillas a su alrededor, un hogar en una de las esquinas y un pequeño armario en la pared que quedaba a mi derecha. En la izquierda, una puerta debía llevar a lo que sería el molino propiamente dicho o, al menos, a una estancia intermedia que diera acceso al mecanismo.
Lo que más me intrigó fue que en el hogar aún humeaban las ascuas, como si allí hubiera habido un fuego hacía bien poco. Me agaché, poniéndome en cuclillas, frente a ellas y las observé más detenidamente. Pronto mi mirada se perdió más allá y mi imaginación voló lejos de las fronteras de aquellas paredes, hacia pasados remotos.
¿Habría sido esa la casa de mi abuelo o de mis antepasados? Quién sabe La verdad es que, por lo menos, estaba teniendo una tremenda oportunidad de conocer otras culturas, de convivir con ellas, de estudiarlas para profundizar en mi conocimiento de la Sociedad de Almas y todo lo que la rodeaba.
Kaiser había mencionado que había recorrido al completo nuestro mundo ¿Habría llegado a conocer a este pueblo que parecía haber permanecido aislado de todo lo que lo rodeaba? ¿Cómo habrían vivido tantos años en aquel aislamiento casi total? ¿Cómo habían podido burlar la vigilancia del Sereitei?
Mis pensamientos e imaginaciones volaban a toda velocidad por aquellas hipótesis hasta que una hoja metálica posada suavemente sobre mi nuca devolvió mi atención a las ascuas aún humeantes que tenía delante.
Creía que habíamos dejado claro que era un invitado murmuré, sin cambiar de posición.
La única respuesta que obtuve fue el aumento de la presión de aquel filo sobre mi cuello. Sin comprender qué estaba pasando exactamente, levanté mis manos y, lentamente, me puse en pie, aún de espaldas a mi captor.
¿Quién eres? preguntó, entre asustada y desafiante, una voz femenina.
Akano Rido me identifiqué al tiempo que me separaba un poco de la espada y me daba la vuelta
Sin separar el puñal de mi cuello más que unos pocos centímetros, me miraba fijamente a los ojos, como queriendo buscar la verdad de mis palabras. Volvió a repetir la pregunta, obteniendo la misma respuesta que en la ocasión anterior. Desistiendo, bajó el puñal, sin abandonar una posición de alerta.
¿Y tú? me atreví a preguntarle. ¿Quién eres?
No te importa sentenció.
No te creas sonreí. Soy muy curioso.
Bajé los brazos y volví a interesarme por su identidad en un tono más cercano. Ella también relajó su postura y se dio la vuelta en silencio. Luego volvió a mirarme y apartar los ojos, como si en su interior se estuviera librando una batalla entre confiar en mí y no hacerlo. Aquel combate interno se prolongó aún durante unos intensos segundos hasta que al fin respondió.
Ya te lo he dicho. No te importa repitió. Así que no tengo por qué decírtelo. ¿Qué haces aquí? volvió a tomar la iniciativa en aquel interrogatorio.
¿Tengo que contestarte? la desafié.
Sí aseveró.
Está bien resoplé. Resulta que soy un asesino afirmé teatralmente, llevándome la mano a la empuñadura de Balmung. Al menos eso dicen ¡No te preocupes! aclaré, viendo la expresión de pánico que se reflejaba en el rostro de la muchacha. Era una brom
¡¿Con quién hablas, intruso?! preguntó desde fuera uno de los guardias.
Ella miró asustada hacia la puerta, como si la presencia de más gente que la perturbara. Entonces caí en la cuenta de que habíamos estado hablando casi en susurros, como si quisiera ocultar su presencia en aquel lugar. La miré a los ojos fijamente antes de indicarle que se escondiera tras la puerta del molino con un gesto de mi cabeza.
¿No tenéis nada mejor que hacer que vigilarme? contesté en voz alta.
El guardia entró y echó un vistazo a la habitación vacía. Las ascuas aún humeaban, aunque no pareció darse cuenta de ello. Me miró y volvió a revisar la estancia antes de decidir que no había nadie allí.
No juegues con nosotros me advirtió. No me fío de ti.
Gracias sonreí burlón.
Willibrod le llamó el otro guardia desde el exterior. El consejero Kartumph nos ha llamado
¿Ahora? se quejó.
Sí.
¿Y el prisionero?
Debemos dejarlo aquí.
Está bien suspiró. ¡Ni un solo juego! ¿Me oyes?
No pensaba hacerlo dije, esbozando una sonrisa.
Me acerqué a la puerta para ver cómo se alejaban hacia el pueblo. Cuando me aseguré de que estaban lo suficientemente lejos, volví al interior de la cabaña y llamé a la muchacha, que aún se encontraba tras la puerta. Negué con la cabeza y la miré fijamente.
¿Y si hubiera decidido inspeccionar la casa?
Le habría tumbado con
Tranquila, Wonder Woman me reí. ¿De qué te escondes?
De nadie respondió, con una mirada que demostraba que no había entendido qué le había llamado
No estoy ciego, ¿sabías? repliqué. No serás tú el asesino que todo el mundo busca
¿Me estás llamando asesina?
Hombre, yo
¡No soy ninguna asesina! exclamó, agitando el puñal.
Vale, vale dije en un tono más conciliador, tratando de quitarle el puñal. Vamos a dejar esto quietecito.
Está Está bien suspiró, depositando el puñal sobre la mesa.
Entonces Tú no has matado a Eylinn sugerí, volviendo a insistir en aquello.
Eso es imposible
¿Imposible? murmuré, escéptico. Tienes un puñal y me has amenazado con él
Estaba defendiéndome alegó. No es que tengas un aspecto muy amigable.
Vaya, gracias.
Y sí. Es imposible que yo haya matado a Eylinn insistió. Entre otras cosas porque ella está viva.
¿Viva? pregunté sorprendido. Si su abuelo me acaba de decir que
Está viva insistió.
¡Pero si ha visto su cadáver!
Lo sé.
¿Entonces?
Me miró con recelo unos instantes antes de responder.
Es imposible que esté muerta porque estás hablando con ella confesó. Yo soy Eylinn.












Aunque me gusta la interaccion entre Eylinn y tu, bastante simpatica y muy amena, lo que como dice Db, hace que el capitulo se sienta cortito. ¡Ah!, una interaccion divertida xD
Pasando a otras cosas, mira tu la suerte de venir a dar con las raices familiares, lo cual me gusta, asi como la sorpresa que debio ser para el consejo de ancianos el descubrir que el extranjero es uno de los suyos. Me imagino que debio ser algo realmente impactante si me pongo en su lugar. Porque si es asi y de acuerdo a la pregunta que nunca termino de formular uno de los ancianos, entonces el abuelo de Rido pues anduvo por ahi.
Niiice, aunque tb noto el tipo de nombres que usas. Muy nordicos.
Y eso es todo, no tengo queja alguna, la historia va cada vez mejor~ *_*
Muacs!
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A good artist is a bad artist that never gave up
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Na, Eylinn es un personaje que va a tener su importancia, por eso una aparición tan así. Ya lo iréis viendo a lo largo de los capítulos subsiguientes.
Y sí, Rido también tiene suerte o mala pata. QUien sabe lo que será... pero tiene unos tropiezos bastante chungos. Y lo mejor de todo es que cuando lo capturan siempre son más o menos familia xD
Nombres nórdicos rulz!!!! xD
A ver, este cap ha sido... Cuanto menos revelador. Si bien no sabemos casi nada de Akano Kumaru, que esto salga ahora... No se, al final va a resultar que tienes una familia mas "extraña" que normal (Como si lo que ha pasado hasta ahora no fuera extraño)
Eylinn... Quiero pensar que este personaje no es una salida a ciertos acontecimientos ocurridos en la divi. Porque si lo es lo encuentro una forma un tanto absurda de sacar a otro personaje del contexto. Eso si, espero que no nos salga como la otra, ya sabes a quien me refiero.
PD: En cuanto tengas un minuto a partir de las 22:30 tengo cosas que comentarte.
Pos ahora sí que no sé a quién te refieres (vamos, no caigo, en serio) pero no, no está basado en nadie de la divi ni en nada que haya pasado. De hecho no está basado en nadie. En cualquier caso, si estuviera basado en alguien lo hubiera puesto, como hago siempre.
He decidido que a menos de que sea estrictamente necesario según mi forma de ver las cosas (y esto quiere decir que tiene que ser una persona demasiado importante tipo... tú, Ana, Db y demás) voy a reducir la intervención de personajes "reales" a lo que sean exigencias del guión (por ejemplo, a Eliaz, a Ari, a Henkara o a Ky no los puedo borrar así de sopetón, sería incoherente) y van a cobrar más importancia otros nuevos: Kyo, Kara (aunque no sea un personaje inventado), el pueblo de Kumaru, los Wolf y... nuevos personajes que están aún por aparecer.
Prefiero tener control total sobre mis personajes y si últimamente no he escrito mucho es porque me he rallado mucho pensando en cómo cuadrar tantas cosas que han pasado en los últimos tiempos (lo sé, es mi culpa por basarme tanto en la realidad) dentro del fic.
Así que... aunque sea un spoiler la idea es que Rido se quede prácticamente con el grupo original de la Academia (esto es, los Db, Krunchi, la Loba, Ana...), Bone y sus alumnos... como grupo base de cara a la futura aventura que... pondrá fin definitivo al fic.
PD: Hoy nos metemos en el estudio a mezclar todo el disco y grabar alguna cosa (unas trompetas y algún arreglito más). Espero tener tiempo pero es posible que no así que si no me pillas mándame un MP y solucionamos. No me eches mucha bronca que aún estaban en la primera redacción y media xD
Me ha gustado la posible relación de Kumaru con el pueblo y digamos que toda esta nueva trama me está resultando muy interesante al alejarse de las historias tí
Por lo demás, supongo que pronto sabremos qué es lo que ocurrió exactamente Eylinn ^^
Un saludo!
Y por una vez te voy a dar un avance. Todo lo que quieres saber... se revelará en el próximo capítulo. Eso y alguna cosita más. 10 y 11 dibujarán la nueva trama, aun que sea muy por encima, y a partir del 12, Eternal Flame, la búsqueda de Nalya y demás llegarán a su fin ^^
Toma spoilerazo ^^
PD: tú sales en el 11 pero aún como un 10 ^^