Llega un examen y, como siempre, soy incapaz de contenerme y multiplico la actividad. Así que nada, multipliquemos la actividad y sigamos reflexionando un poco sobre la vida misma. Pero, de todas formas, no es eso lo único que me ha movido a postear. Yo baso mis reflexiones, las que pongo en estos posts, en lo que voy observando con estos ojitos que Dios me dio y en lo que yo experimento en mí mismo (y no, no soy un científico loco, aunque de pequeño quería serlo xD).
Por eso, hoy quería hablar sobre los grupos humanos, en la misma línea en la que hablaba el otro día de ser coherente y decir lo que uno piensa. No me refiero a ninguno concreto y a la vez tengo varios en mente y que me sirven como motivación y como ejemplo para lo que quiero decir. En cualqiuer caso, si alguien se siente ofendido, lo sabéis, no es esa mi intención.
Ya lo dice el Génesis, no es bueno que el hombre esté solo y, si no os parece bien que cite a la Biblia, recordad que Aristóteles afirmó que el hombre es un zoon politikon (así, en caracteres latinos, que no estoy yo ahora para ponerme a insertar las letras griegas una a una xD), un animal social. Por eso, inevitablemente, nos vamos asociando en grupos. De hecho ya nacemos en un grupo, en una familia.
Pero no quiero que esto sea una clase de sociología. Entre otras cosas porque, aunque saqué un ocho en sociología, mis conocimientos de la materia son bastante rudimentarios. Así que pasemos a lo de a pie, que no me pagan por dar clases de ná xD
Pongamos por ejemplo... una clase en secundaria. Podría decir la Universidad pero la idiosincrasia de la uni es mucho menos adecuada para lo que quiero exponer. Por intereses, por gustos, por aficiones pues se forman pandillas, más o menos amplias. Hasta aquí todo bien, perro conocido porque todos seguro que lo hemos experimentado.
La pandilla se junta para ir a jugar al fútbol, ir al cine, salir... y más o menos rá

idamente, más o menos paulatinamente, se van convirtiendo en un uno a los ojos del resto del mundo. Hasta aquí todo normal, ¿no?
Es el momento en el que se forma la identidad grupal. Ya no son José, Pedro, Ramón, Pablo, Manuel, Jorge, María, Rosa, Lucía, Laura y Ana (así una buena variedad de nombres), ya son los... "pijos", o los "tiraos", o los "johnnies" o lo que sea. A los ojos de los demás pasan a ser un uno y un todo y a sus propios ojos comienzan a sentirse como algo diferente de los demás. Son "ellos".
Aquí ya pueden comenzar los problemas, porque esa consideración de grupo puede irse de las manos y radicalizarse hasta el punto de enfrentarse al resto. Y por experiencia común... nada une más que un enemigo común: el cabrón del profesor que ha suspendido injustamente a Jorge, la zorra que le ha quitado el novio a Rosa, el ex de María... Y el grupo puede llegar a convertirse en algo hostil hacia lo de fuera, bien por sentirse superior, bien por sentirse atacado. El resultado, casi siempre, termina siendo el mismo: "Quien no está conmigo, está contra mí"
Pensemos en un grupo más grande. Aunque en este caso es lo de menos, sí que suele producirse (o por lógica la situación que voy a plantear es más probable) cuanto mayor sea el número de miembros del grupo. Se trata de que, con el paso del tiempo, un cierto número de integrantes, por una experiencia común que no comparten todos o algo por el estilo, termina convirtiéndose en un auténtico subgrupo. Esto es un poco más peligroso para la estabilidad del grupo.
La cosa suele salirse de madre cuando los chistes internos o las historias derivadas de esas experiencias comunes o exclusivas se convierten en el tema habitual de conversación entre los miembros de ese nuevo subgrupo incluso cuando se encuentran dentro del gran grupo. Esto provoca que los no-miembros se sientan desplazados y que, incluso, lleguen a enquistarse situaciones hasta puntos realmente dañinos para todos.
En el primero de los casos, el del aislamiento del grupo frente al resto, lo más probable es que el juicio global sobre el grupo redunde sobre los individuos en particular. Tú estás con ellos, eres como ellos, con todo lo que esto significa para las relaciones que, obviamente, se mantienen entre los miembros individualmente con personas ajenas al grupo... incluso con personas de un grupo anterior al propio grupo (es decir, con los amigos que se tenían antes de ingresar al grupo). El individuo se diluye en la masa y pasa de ser... Ramón a ser "uno de esos".
En el segundo caso, creo yo, las consecuencias son incluso más graves. Miembros que se ven desplazados del grupo, que conocen la idiosincrasia del grupo, que comparten secretos... y de repente se sienten rechazados, marginados. Su reacción no tiene por qué ser violenta pero en cualquier caso suele acabar con la armonía del grupo, porque ya no todos son iguales, porque los vínculos que los unían se difuminan... porque ya no es lo que era, porque ya no se siente a gusto.
Pero hay un tercer caso: cuando dos miembros del grupo se enemistan entre sí. Pongamos que... Jorge y María salían juntos y la cosa salió mal y acabó mal. Es normal que el grupo termine dividiéndose violentamente y desvaneciéndose o que muchos de los miembros o al menos alguno se quede a dos aguas, porque no quiere dejar a sus dos amigos-compeñeros tirados. Y este estar a dos aguas es una situación no sostenible durante mucho tiempo... con lo cual el "neutral" termina distanciándose o decantándose por uno de los dos bandos. El grupo ha muerto.
La solución, cabeza y lengua, como con todas las cosas. Vamos, al menos eso creo yo. Y reconocer racionalmente los errores, pedir perdón y saber perdonar (Y OLVIDAR, que aprender de los errores es una cosa, pero el perdón verdadero neceista del olvido, si no se convierte en una hipocresía) NUNCA es humillarse, NUNCA es una actuación (como decía la canción que puso Arte en los comentarios del post anterior) y SIEMPRE es positivo. Hacer hasta lo imposible por solucionar las cosas NUNCA es en vano, aunque al final sólo sirva para descargar la conciencia.
Espero que si alguien se encuentra en una situación así y lee esto pueda aprovecharlo para algo, aunque como siempre tengo la extraña sensación (o más bien la seguridad) de que, como siempre, me he liado demasiado ^^
PD: no preguntéis por el mood... me gustó el iconito, na más xD