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Crisis Creativa

Sat Sep 12, 2009, 8:53 AM
  • Mood: Worried
  • Listening to: Albert Hammond - It never rains in S, California
  • Eating: Muy poquito (que toy de régimen)
Esto es algo que ya he puesto en la galería en BSP, pero que, como muchos ya no leéis por allí, casi prefiero poner por aquí también. Copio directamente.

Desde hace algún tiempo, y en el momento de retomar la galería os lo comenté, me he estado preguntando muchas cosas acerca de Akano. A parte de emular a Tite con su Turn Back the Pendulum y explicar lo que había ocurrido y que había detonado la historia de la saga principal, quería también variar un poco.

¿;Por qué? Bueno, principalmente, creo que me estaba empantanando y creo que aún lo estoy, como le comento a Bone más arriba, con todo lo relacionado con Rido y la Academia. No sé cómo lo véis vosotros, pero esto de que Rido se hubiera convertido en Director le ha quitado mucha frescura al personaje. Culpa mía, porque podía haberlo planteado de otra forma...

También, como sabéis, siempre me ha gustado ligar el fic al foro y a mi relación personal con los usuarios que dan vida a los personajes (¿o es al revés?). Y precisamente porque eso no ha ido que digamos muy bien, muchos proyectos que tenía para Akano se han terminando yendo al garete, por eso hay personajes del final de Memorias que prometían un gran protagonismo para esta nueva saga y que han desaparecido por completo, por eso ahora abundan más los "PNJ" que los "PJ"...

Estos días, con la resubida de Memorias, he tenido la oportunidad de releerme mucho de lo que escribí hace 2 y 3 años. Me doy cuenta de que en muchos aspectos he evolucionado pero que Akano no le llega en el fondo a la suela de los talones a Memorias (y ahora que me tocará subir la saga culmen de Memorias, supongo que eso se notará más).

No sé cómo lo véis vosotros, pero yo lo veo así. Llamadme pesimista si queréis, pero esto es lo que me está quitando un poco las ganas de escribir en el sentido de que me rallo tanto con esta cuestión que al final no saco los capítulos adelante. Y ahí sigue el 18 después de semanas, por ejemplo.

Os hago la pregunta directamente: ¿Vosotros cómo lo véis? ¿Cuáles son las virtudes de Akano sobre Memorias y viceversa? ¿Qué es lo que más debería corregir?

Get up, Lazarus.

Sat Aug 22, 2009, 10:03 AM
  • Mood: Relief
  • Listening to: Música
  • Reading: Poniéndome al día con distintos mang
  • Watching: La pantalla
  • Eating: Muy poquito (que toy de régimen)
Vaya... ni me preguntéis por qué he puesto esa sobrada en inglés (que además seguro que no es así en el texto inglés, me lo estoy temiendo), pero es que realmente no lo sé. Aunque bueno, la cuestión es esa. Como habéis podido apreciar en las recientes actualizaciones, he vuelto. He vuelto después de varios meses desconectado de dA, de los foros... Lo único que había en mi vida internáutica era Facebook y alguna escapadita por el MSN, muy rara por otra parte.

Pero ya estoy aquí. Las vacaciones se han terminado y me ha dado por convocar de nuevo al muerto. Vuelvo a escribir, vuelvo a la banda (aunque creo que sólo kuro entenderá esto xD) y... bueno, he vuelto a realizar la enésima llamada de socorro por el futuro de la FFF. Por ahora va teniendo buena acogida. Espero que (empezando por mí, claro) no se quede todo en meras buenas intenciones... porque creo que esta será la última vez que me empeñe en resucitar al muerto.

Y de paso (y casi colateralmente) me ha servido para poner en orden muchas cosas que rondaban por mi cabecita, para arreglar ciertos malentendidos que estaban ahí enquistados y a echar fuera algunos demonios y rencorcillos de esos que te carcomen por dentro. Y me he sacado un gran peso de encima con eso. Así que... Gracias (el destinatario de esto ya sabe quién es asín que...).

Así que... quiero empezar de nuevo. No como si nada hubiera pasado (los seres humanos sólo podemos hacer tábula rasa a base de golpes), pero sí superando las viejas dudas, rencillas, temores... Y de la mano de todo aquel que quiera venirse conmigo en esta nueva andaina.

Sed buenos ^^

PD: Vaya... me ha quedado hasta melodramático
PD2: Y no os asusteis... pero voy a subir Memorias ^^

Identidad grupal

Mon Apr 28, 2008, 3:13 PM
  • Mood: Lmao
  • Listening to: El Larguero - Cadena Ser
  • Reading: Enigma Vivaldi
  • Watching: La pantalla
  • Eating: Muy poquito (que toy de régimen)
Llega un examen y, como siempre, soy incapaz de contenerme y multiplico la actividad. Así que nada, multipliquemos la actividad y sigamos reflexionando un poco sobre la vida misma. Pero, de todas formas, no es eso lo único que me ha movido a postear. Yo baso mis reflexiones, las que pongo en estos posts, en lo que voy observando con estos ojitos que Dios me dio y en lo que yo experimento en mí mismo (y no, no soy un científico loco, aunque de pequeño quería serlo xD).

Por eso, hoy quería hablar sobre los grupos humanos, en la misma línea en la que hablaba el otro día de ser coherente y decir lo que uno piensa. No me refiero a ninguno concreto y a la vez tengo varios en mente y que me sirven como motivación y como ejemplo para lo que quiero decir. En cualqiuer caso, si alguien se siente ofendido, lo sabéis, no es esa mi intención.

Ya lo dice el Génesis, no es bueno que el hombre esté solo y, si no os parece bien que cite a la Biblia, recordad que Aristóteles afirmó que el hombre es un zoon politikon (así, en caracteres latinos, que no estoy yo ahora para ponerme a insertar las letras griegas una a una xD), un animal social. Por eso, inevitablemente, nos vamos asociando en grupos. De hecho ya nacemos en un grupo, en una familia.

Pero no quiero que esto sea una clase de sociología. Entre otras cosas porque, aunque saqué un ocho en sociología, mis conocimientos de la materia son bastante rudimentarios. Así que pasemos a lo de a pie, que no me pagan por dar clases de ná xD

Pongamos por ejemplo... una clase en secundaria. Podría decir la Universidad pero la idiosincrasia de la uni es mucho menos adecuada para lo que quiero exponer. Por intereses, por gustos, por aficiones pues se forman pandillas, más o menos amplias. Hasta aquí todo bien, perro conocido porque todos seguro que lo hemos experimentado.

La pandilla se junta para ir a jugar al fútbol, ir al cine, salir... y más o menos rá;pidamente, más o menos paulatinamente, se van convirtiendo en un uno a los ojos del resto del mundo. Hasta aquí todo normal, ¿no?

Es el momento en el que se forma la identidad grupal. Ya no son José, Pedro, Ramón, Pablo, Manuel, Jorge, María, Rosa, Lucía, Laura y Ana (así una buena variedad de nombres), ya son los... "pijos", o los "tiraos", o los "johnnies" o lo que sea. A los ojos de los demás pasan a ser un uno y un todo y a sus propios ojos comienzan a sentirse como algo diferente de los demás. Son "ellos".

Aquí ya pueden comenzar los problemas, porque esa consideración de grupo puede irse de las manos y radicalizarse hasta el punto de enfrentarse al resto. Y por experiencia común... nada une más que un enemigo común: el cabrón del profesor que ha suspendido injustamente a Jorge, la zorra que le ha quitado el novio a Rosa, el ex de María... Y el grupo puede llegar a convertirse en algo hostil hacia lo de fuera, bien por sentirse superior, bien por sentirse atacado. El resultado, casi siempre, termina siendo el mismo: "Quien no está conmigo, está contra mí"

Pensemos en un grupo más grande. Aunque en este caso es lo de menos, sí que suele producirse (o por lógica la situación que voy a plantear es más probable) cuanto mayor sea el número de miembros del grupo. Se trata de que, con el paso del tiempo, un cierto número de integrantes, por una experiencia común que no comparten todos o algo por el estilo, termina convirtiéndose en un auténtico subgrupo. Esto es un poco más peligroso para la estabilidad del grupo.

La cosa suele salirse de madre cuando los chistes internos o las historias derivadas de esas experiencias comunes o exclusivas se convierten en el tema habitual de conversación entre los miembros de ese nuevo subgrupo incluso cuando se encuentran dentro del gran grupo. Esto provoca que los no-miembros se sientan desplazados y que, incluso, lleguen a enquistarse situaciones hasta puntos realmente dañinos para todos.

En el primero de los casos, el del aislamiento del grupo frente al resto, lo más probable es que el juicio global sobre el grupo redunde sobre los individuos en particular. Tú estás con ellos, eres como ellos, con todo lo que esto significa para las relaciones que, obviamente, se mantienen entre los miembros individualmente con personas ajenas al grupo... incluso con personas de un grupo anterior al propio grupo (es decir, con los amigos que se tenían antes de ingresar al grupo). El individuo se diluye en la masa y pasa de ser... Ramón a ser "uno de esos".

En el segundo caso, creo yo, las consecuencias son incluso más graves. Miembros que se ven desplazados del grupo, que conocen la idiosincrasia del grupo, que comparten secretos... y de repente se sienten rechazados, marginados. Su reacción no tiene por qué ser violenta pero en cualquier caso suele acabar con la armonía del grupo, porque ya no todos son iguales, porque los vínculos que los unían se difuminan... porque ya no es lo que era, porque ya no se siente a gusto.

Pero hay un tercer caso: cuando dos miembros del grupo se enemistan entre sí. Pongamos que... Jorge y María salían juntos y la cosa salió mal y acabó mal. Es normal que el grupo termine dividiéndose violentamente y desvaneciéndose o que muchos de los miembros o al menos alguno se quede a dos aguas, porque no quiere dejar a sus dos amigos-compeñeros tirados. Y este estar a dos aguas es una situación no sostenible durante mucho tiempo... con lo cual el "neutral" termina distanciándose o decantándose por uno de los dos bandos. El grupo ha muerto.

La solución, cabeza y lengua, como con todas las cosas. Vamos, al menos eso creo yo. Y reconocer racionalmente los errores, pedir perdón y saber perdonar (Y OLVIDAR, que aprender de los errores es una cosa, pero el perdón verdadero neceista del olvido, si no se convierte en una hipocresía) NUNCA es humillarse, NUNCA es una actuación (como decía la canción que puso Arte en los comentarios del post anterior) y SIEMPRE es positivo. Hacer hasta lo imposible por solucionar las cosas NUNCA es en vano, aunque al final sólo sirva para descargar la conciencia.

Espero que si alguien se encuentra en una situación así y lee esto pueda aprovecharlo para algo, aunque como siempre tengo la extraña sensación (o más bien la seguridad) de que, como siempre, me he liado demasiado ^^

PD: no preguntéis por el mood... me gustó el iconito, na más xD

Decir lo que uno piensa

Sat Apr 26, 2008, 6:59 AM
  • Mood: Lazy
  • Listening to: Nirvana - Come as you are
Últimamente he notado que, en cierta manera, me he ganado una serie de "enemigos" (dejémoslo entre comillas porque para quitárselas tendría que ser algo bastante más grave que lo que está pasando últimamente y porque creo que para considerarse enemigo de alguien el sentimiento debe ser mutuo).

A nadie que se haya molestado en conocerme al menos un poquito le sorprenderá que diga que soy un tío bastante reservado (sobre todo en persona) y que me cuesta hablar de mis cosas en profundidad, que normalmente me lo guardo para mí cuando se trata de abrir mi corazoncito. Otra cosa es que cuando escribo aquí, que en el fondo es mi sitio, mi santuario, mi rincón... me sea más fácil. Dios me ha dado la capacidad de expresarme bien escribiendo, pero no tan bien hablando... es lo que hay.

Bueno, a lo que iba. Reflexionando, me he dado cuenta de que mi mayor "pecado social", si es que se puede llamar así, es que no soporto por mucho rato llevar una máscara, que sí, que si tengo que fingir lo hago, pero que por mucho protocolo y educación social que haya que respetar, no puedo evitar terminar diciendo todo lo que pienso, tal y como lo pienso y... a veces de una forma desagradable (mea culpa).

Pero, la verdad, si hay algo que me revienta es la hipocresía. Puedo jugar a interpretar un papel durante un razonable periodo de tiempo, pero termino explotando... y cuando exploto, exploto de verdad, que para eso soy un tío tan contundente (vamos, que estoy gordo).

Las normas de protocolo no están hechas para mí, lo cual me deja en una mala situación si tenemos en cuenta que un sacerdote tiene unas ciertas responsabilidades sociales como guía o como lo queráis llamar de un grupo de personas, los fieles de su parroquia.

No me gustan nada los hipócritas, a los que figuran, a los que se arriman al sol que más calienta y cuando llega el atardecer van a buscar las estufas encendidas... Y lo peor es que cada día estoy más convencido de que estoy rodeado por esos...

Digo lo que pienso, como lo piensio y cuando lo pienso. Prefiero hacerlo así, aunque a veces haga de tripas corazón y tenga que callarme... pero se me nota fácilmente, porque soy incapaz de decir lo contrario con naturalidad...

A eso sumadle que heredé de mi madre la poca paciencia que tengo (aunque tengo una poca (no mucha) más que ella y mi carácter calmado y mayormente pasota parece dar la sensación de que tengo más de la que realmente tengo) y cuando estoy un poco estresado o tengo muchas cosas en la cabeza mi cerebro decide cortocircuitarse y se me cruza el cable muy fácilmente y he de reconocerlo, tengo muy mal genio. En esos momentos suelo tender a aislarme para no decir ninguna cosa de más, pero a veces no funciona y cuando estoy así digo cosas demasiado bordes y con una crueldad de la que no estoy nada orgulloso.

Las personas somos como alacenas (razonamiento nuevo para los lectores del journal en el DA, no tanto para los veteranos del blog y que ya explicaré en otra ocasión... o mejor... na, ya la buscaré que ahora no tengo tiempo) y en estos momentos la mía está escasa de provisiones.

Estoy a régimen, tengo examen el miércoles y cada vez cojo más complejo de ser una especie de individuo no deseado que lo único que consigue es quedarse marginado de todos (y no, no sólo lo digo por lo que muchos estaréis pensando). Pero claro, hay que poner buena cara y sonreír...

¡;Pues no! Coño ya... No voy a escuchar tus gilipolleces sin decir nada. No voy a trabajar para ti mientras tú te rascas los huevos. No voy a sonreir y a callarme lo que pienso para ganar una especie de privilegio que ni quiero ni lleva a ninguna parte. Hala, ya lo he dicho. Que tenga lo que tenga que venir.

Errores, soluciones, agradecimientos

Mon Apr 14, 2008, 8:27 AM
  • Mood: Optimism
  • Listening to: Bon Jovi - It's my life
Óscar, uno de mis compañeros de Seminario, director de la Schola y poseedor de un magnífico blog que actualiza todavía menos que yo y cuya dirección dejé en el post anterior, suele decir que "el mundo está lleno de problemas". Sin quitarle la razón, porque es verdad, suelo apostillar que "el mundo también está lleno de soluciones".

Porque estoy convencido de que es así y estoy convencido que, aun siendo conscientes de los problemas, no hay que fijarse en ellos, sino en la gran cantidad de soluciones que tenemos siempre delante. Igualmente estoy convencido de que muchas veces los problemas no son tales y de que, yendo ya al grano de lo que hoy quería poner aquí, de todo se aprende: de lo bueno y de lo malo, de los problemas y de las alegrías... absolutamente de todo.

Hasta aquí alguien podría responderme con aquella vieja frase que da comienzo a las reflexiones de Qohélet en el Eclesiastés: "Nada nuevo hay bajo el sol". Y es que no acabo de descubrir la pólvora con lo que he dicho.

Así como estoy convencido de que todo se aprende, estoy convencido, muy convencido, de que hay que saber dar gracias por todo. Incluso, aunque suene masoquista, hay que dar las gracias por todo lo malo que nos ha pasado, de los errores, de las inmensas meteduras de pata que soy tan propenso a cometer, de las desgracias inesperadas, de los sinsentidos...

Y hay que dar las gracias porque son sobre todo ellas las que van modelando cual artesano lo que hoy somos. Las alegrías (las de verdad, no las falsas alegrías, las que no duran, las que son simplemente... como decirlo... puramente eróticas sin referirme aquí al erotismo en sentido sexual sino en un sentido más amplio... los placeres de la vida si queréis llamarlo así;) no nos ayudan a cambiar, pero son la confirmación de que estamos yendo pro el buen camino.

¿Alegrías de verdad, falsas alegrías? Os explicaré un poco mejor a qué me refiero por si acaso el párrafo anterior no ha sido lo suficientemente claro.

El Rabbî Gamaliel, maestro de San Pablo cuando este aún era fariseo (sí, Saulo de Tarso era un fariseo fariseísimo) aparece en el libro de los Hechos de los Apóstoles con una frase magistral. En medio del Sanedrín, cuando los sumos sacerdotes y los escribas interrogaban a los apóstoles que habían sido liberados milagrosamente de la cárcel, mientras se comenzaba a forjar una condena de muerte hacia los cristianos por predicar a Jesús, este prestigioso doctor de la Ley, se puso en pie, mandó salir a los acusados y se dirigigó a los allí presentes y les dijo, entre otras cosas, esto:

"Porque si este plan o esta obra es de los hombres, fracasará, pero si es de Dios no conseguiréis destruirlos" (Cf. Hch 5, 34-39)

Muchas veces estamos contentos, felices... pero son cosas que pasan y son de ese tipo de cosas que cuando pasan lo único que dejan es una amargura irremediable. Sin embargo, otro tipo de cosas, que se nos pueden presentar, incluso, como problemáticas en su momento... terminan siendo fuentes de la más profunda alegría. Creo que es más o menos lo que quería decir.

Por otra parte, los errores nos ayudan a encauzar el buen camino. Descubrir que esas falsas alegrías son precisamente eso, falsas, darse de bruces contra lo que más temíamos... Eso nos hace ver que no todo es tan perfecto como creíamos y pretendíamos y nos obliga a reconducirnos, a purificarnos, a cambiar la piel si es necesario (y no se entienda esta última imagen como hipocresía, sino todo lo contrario, despojarse de las máscaras que podamos tener, acercarse más hacia la verdad de nuestro interior).

Pues... bien. Estoy convencidísimo de que hay que agradecer a Dios, siempre a Él primero, y a todos los demás de que nos hayan abierto los ojos e, incluso, que nos hayan ayudado a errar (fuerte, ¿no?...) para darnos cuenta de que errábamos y que ese, por muy atractivo que pudiera parecer, no era el camino...

De todas formas, no es dar gracias por los errores sin más. Es dar gracias por los errores y POR HABERLOS SUPERADO. Pero es dar gracias por los errores, también, porque nos han dado la oportunidad de superarnos a nosotros mismos, de ser mejores.

PD: Es un post un poco lioso... pero espero que la idea quede clara ^^

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